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Neurobiologia del desamor

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Neurobiologia del desamor

¿Has terminado una relación de pareja y has sentido literalmente dolor en el corazón o en el pecho?

Si alguna vez lo has experimentado, sabrás que esta experiencia va mucho más allá de simples sentimientos. Desde las románticas historias de literatura y cine hasta nuestras vivencias personales, el desamor ha sido el motor de innumerables canciones, poemas y películas. Esta es una experiencia emocional compleja que puede afectar profundamente a las personas. Cuando una relación de pareja llega a su fin, se desencadenan una serie de procesos neurobiológicos que contribuyen a los sentimientos de tristeza, dolor y desapego que se experimentan en esa etapa. En este artículo, exploraremos la neurobiología del desamor y cómo afecta a nuestro cerebro y bienestar emocional, y algunas recomendaciones desde la neurociencia sobre cómo abordarlo.

Cuando nos enamoramos, nuestro cerebro experimenta una serie de cambios neuroquímicos. Se liberan neurotransmisores como la dopamina, la oxitocina y la serotonina, que generan sensaciones de placer, felicidad y apego hacia la pareja. Estas sustancias químicas refuerzan la conexión emocional y la satisfacción en la relación. El cerebro humano no sólo trabaja para amplificar las emociones positivas cuando experimenta el amor, sino que también se desactivan  las vías neuronales que son responsables de las emociones negativas como el miedo.

Sin embargo, cuando esa relación termina y este proceso se detiene repentinamente, la “retirada” que sentimos puede ser extremadamente difícil de procesar tanto a nivel emocional como fisiológico.  Se produce una disminución de los niveles de estos neurotransmisores, lo que lleva a un cambio en nuestra química cerebral y a la aparición de sentimientos de tristeza y desamor. La disminución de la dopamina puede estar relacionada con la pérdida de la sensación de recompensa y placer que se experimentaba en la relación. La oxitocina, conocida como la “hormona del amor”, también disminuye, lo que afecta la sensación de apego y conexión emocional con la pareja (Tamam & Ahmad, 2017).

Además de los cambios en la química cerebral, se activan áreas específicas del cerebro relacionadas con el procesamiento del dolor emocional. La corteza cingulada anterior y la ínsula, por ejemplo, están involucradas en la respuesta al dolor y la regulación emocional. El neurocientífico cognitivo de la Universidad de Columbia, Edward Smith, completó una serie de estudios y pruebas en 2011 que demostraron que el dolor que sentimos durante la angustia es similar al dolor físico que podríamos sentir debido a una quemadura grave o un brazo roto. (Kross, Berman,  Mischel, Smith, & Wager, 2011).


“Y ahora…. ¿qué hago con este dolor?”

Guy Winch, psicólogo de la Universidad de Nueva York se ha dedicado a investigar, escribir y hablar sobre la ciencia de la salud especialmente sobre el amor y desamor. A través de investigaciones Winch revela cómo y por qué la angustia afecta nuestro cerebro y nuestro comportamiento, este reduce nuestra capacidad de razonar, pensar creativamente y resolver problemas. A su vez, nos insta a repensar la forma en que lidiamos con el dolor emocional y ofrece consejos para los que tienen el corazón roto. A continuación les compartimos algunas de sus recomendaciones.

Evitar los recordatorios visuales de tu expareja: Es muy probable que los recordatorios sentimentales, como fotos, canciones, regalos o volver a visitar lugares en los que solías pasar tiempo juntos, generen aumentos de dopamina en tu cerebro que se relacionen con sentimientos de deseo y abstinencia. (Langeslag & Sanchez, 2018).

Reemplazar esas oleadas de dopamina: tomar una clase de baile o unirse a un gimnasio es algo que muchas personas hacen para “superar” una ruptura, pero el ejercicio también puede conducir a la liberación de endorfinas que desencadenan un sentimiento positivo a lo largo de la vida. cuerpo y cerebro. (Bhattacharya,Chatterjee, & Roy, 2023).

Encontrar una “nueva normalidad”:  Después de un quiebre amoroso puede parecer imposible, pero una de las primeras cosas que debe hacer es recalibrar tu mente. Hacer una lista de las razones por las que su expareja no era perfecta o ser honesto consigo mismo acerca de las partes de esa relación que fueron negativas o poco saludables puede ser el comienzo de restablecer su sistema para ver las cosas desde una perspectiva más real.

Encontrar la lógica en la angustia puede ser un buen comienzo para el proceso de curación: Según el Dr. Winch, uno de los mayores obstáculos para recalibrar tu mente y adaptarte a la vida sin tu expareja es que no encontramos un cierre. Winch sugiere que intentemos aceptar el motivo de la ruptura o incluso encontrar otro motivo. Tal vez la relación no hubiera funcionado porque querías cosas diferentes en la vida o porque no estaban emocionalmente disponibles para ti. (Winch, 2018).

Si quieres saber más sobre este tema, te invitamos a escuchar la charla TED de Guy Winch 


Referencias

Bhattacharya, P., Chatterjee, S., & Roy, D. (2023). Impact of exercise on brain neurochemicals: a comprehensive review. Sport Sciences for Health, 1-48.

Kross, E., Berman, M. G., Mischel, W., Smith, E. E., & Wager, T. D. (2011). Social rejection shares somatosensory representations with physical pain. Proceedings of the National Academy of Sciences108(15), 6270-6275.

Langeslag, S. J., & Sanchez, M. E. (2018). Down-regulation of love feelings after a romantic break-up: Self-report and electrophysiological data. Journal of Experimental Psychology: General147(5), 720.

Marques, A., Marconcin, P., Werneck, A. O., Ferrari, G., Gouveia, É. R., Kliegel, M., … & Ihle, A. (2021). Bidirectional association between physical activity and dopamine across adulthood—A systematic review. Brain sciences11(7), 829.

Tamam, S., & Ahmad, A. H. (2017). Love as a Modulator of Pain. The Malaysian Journal of Medical Sciences: MJMS24(3), 5

Winch, G. (2018). How to fix a broken heart. Simon and Schuster.

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