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Suicidio

Suicidio

Servicios de atención psicológica: Online Presencial
Por: Susana Morales Silva | Editores: Alexandra Epstein y Francisca Vadell

El riesgo suicida es la posibilidad de que una persona deliberadamente intente terminar con su propia vida, esto debido a que el sufrimiento psicológico que experimenta, le resulta insoportable. Conoce más sobre sus causas y efectos.

Suicidio

Revisa en este artículo

  1. ¿Qué es el riesgo suicida?
  2. ¿Por qué algunas personas se suicidan?
  3. ¿Cuándo pedir ayuda profesional?
  4. Datos generales de impacto en el mundo y en Chile sobre el suicidio
  5. Mitos sobre el suicidio
  6. Prevención del suicidio
  7. ¿Cómo hablar sobre el suicidio con mis cercanos?
  8. Líneas de ayuda  

¿Qué es el riesgo suicida?  

Es la posibilidad de que una persona deliberadamente intente terminar con su propia vida, esto debido a que el sufrimiento psicológico que experimenta, le resulta insoportable. 

Esto es un proceso dinámico que tiene múltiples causas que se interrelacionan y se puede manifestar de muchas maneras. A continuación, te presentamos algunos conceptos relevantes para entender el suicidio:

Intento de suicidio / suicidio consumado:

Conducta agresiva hacia sí mismo y el propio cuerpo con intención de producir la muerte. Busca aliviar un malestar psicológico que resulta insoportable. Predomina la desesperanza y el sentimiento de no poder ser ayudado. 

Puede ser llevado a cabo con una clara intención de provocar la muerte o con una intención ambivalente entre morir y buscar marcar un punto de cambio. En esta última, la persona corre el riesgo de morir y al mismo tiempo está expresando una necesidad de cuidado, una petición de ayuda o un impacto que cambie las cosas dramáticamente.

Ideación suicida:

Son pensamientos y deseos de llevar a cabo un acto suicida. La ideación puede ser:

  • Pasiva: expresión del deseo de morir o la presencia de pensamientos de muerte recurrentes. Puede presentarse a través de ideas pasivas de muerte (‘quisiera tener una enfermedad grave y morir’, ‘tener un accidente y morir’) o a través de ideas de hacerse daño directamente, pero sin que exista una acción o plan definido, ni intención concreta de llevarlo a cabo.
  • Activa: expresar intención de morir y haber desarrollado un plan sobre cómo llevarlo a cabo, habiendo definido un método, lugar y fecha, y/o haciendo preparativos para realizar el intento suicida.

Señales de alarma suicidas:

Son cambios en el comportamiento habitual de una persona que muestran una intensificación de un estado de malestar, que sirven a otros de advertencia para poner atención.

Conducta autolesiva:

Es un comportamiento perjudicial contra sí mismo y el propio cuerpo, intencional y deliberado, que produce un impacto inmediato, de corta duración y puede repetirse en el tiempo (por ejemplo,  (cortarse, arrancarse el pelo, pegarse con el puño) . 

  • Busca generar una sensación de alivio a través de la producción de dolor físico para dejar de sentir agobio psíquico. 
  • Es diferente al intento suicida en (1) su intención, (2) en que es una conducta repetitiva, y (3) en que estas conductas no provocan la muerte ni pretenden hacerlo.

¿Por qué algunas personas se suicidan?

En la conducta suicida interactúan múltiples componentes. Por un lado, hay algunos que afectan a gran parte de las personas en riesgo suicida, y por otro, existen situaciones particulares de cada persona en crisis. 

¿Qué aumenta la probabilidad de cometer suicidio?

Lo más relevante es: 

(1) Haber tenido un intento de suicidio previo.

(2) Antecedentes de patología mental: se estima que el 90% de los casos de suicidios está asociado a algún tipo de enfermedad mental; y que el 80% de estos estaría relacionado con trastornos depresivos. Otros trastornos altamente asociados al suicidio son el trastorno bipolar, trastorno alimentario, esquizofrenia, trastorno por abuso de sustancias y trastorno de personalidad límite.

Ahora bien, es importante recalcar que, aunque padecer una enfermedad psiquiátrica aumenta el riesgo de cometer suicidio, la mayoría de las personas que sufren algún trastorno mental no intentan suicidarse y no morirán por suicidio. Se estima que mueren por suicidio hasta un 15% de las personas que presentan un diagnóstico psiquiátrico. 

Otros factores relevantes que aumentan el riesgo suicida:

Factores Relevantes

¿Qué factores disminuyen la probabilidad de cometer suicidio?

Factores Protectores

 

 

¿Cuándo pedir ayuda profesional?

Además de los factores de riesgo antes mencionados, para esta sección será importante el concepto de “señales de alarma”. Estas se entienden como cambios significativos en la conducta de una persona, que pueden dar cuenta de que se encuentra en riesgo suicida. 

Te recomendamos pedir ayuda cuando tú o un ser cercano presentan:

Pensamientos

  •  Deseos y/o planes de morir, hacerse daño, matarse o amenazas con hacerlo
  •  Pensamientos pesimistas respecto al futuro y proyecto de vida  

Sentimientos/emociones

  • Sentimientos de desesperanza o de no tener razones para vivir
  • Sentimientos de estar atrapado, bloqueado o sufrir un dolor intolerable 
  • Sentimiento de preocupación constante
  • Sentimientos de ser una carga para los cercanos o el responsable de todo lo malo que sucede
  • Dificultades para disfrutar de la vida, sentimientos de desgano, tristeza, ansiedad, irritabilidad o ira

Conductas que se presentan en forma abrupta

  • Mayor uso de alcohol o drogas
  • Buscar formas de terminar con la propia vida
  • Aislamiento: alejamiento de personas significativas y se deja de participar en actividades
  • Hablar de la muerte, de finales, de terminar con el sufrimiento
  • Hacer afirmaciones como “los demás estarían mejor sin mí”
  • Dificultad para llevar a cabo tareas cotidianas 
  • Dormir demasiado o muy poco
  • Visita o llama a sus cercanos para despedirse
  • Regala posesiones preciadas
  • Intentos de hacerse daño a sí mismo 

 

Datos generales de impacto en el mundo y en Chile sobre el Suicidio 

A nivel mundial las tasas de suicidio han aumentado en un 60% en los últimos 45 años. Actualmente casi un millón de personas mueren al año por esta causa, lo que supone una tasa de mortalidad de 16 por cada 100.000 habitantes. 

En personas entre 15 y 44 años el suicidio es una de las tres primeras causas de defunción, y es la segunda causa en el grupo de 10 a 24 años. 

Los intentos de suicidio son hasta 20 veces más frecuentes que los casos de suicidio consumado. Entre el 10% a 15% de quienes han intentado suicidarse fallecen por esta conducta. De estos, el 2% lo hace en el año siguiente de un intento previo.

A partir de autopsias psicológicas de personas que han cometido suicidio, se revela que el 80% de los casos habían dado señales o insinuaciones de lo que iban a hacer. 

A nivel nacional mueren por suicidio entre 5 a 6 personas al día, lo que representa cerca del 2% del total de muertes. En relación con las muertes no naturales más frecuentes, el suicidio es comparable con las muertes por accidentes de tránsito.

A nivel mundial se observa que la tasa de mortalidad por suicidio es cuatro veces mayor para los hombres que para las mujeres. En Chile se replica esta tendencia. Sin embargo, las mujeres realizan hasta tres veces más intentos suicidas que los hombres. 

Mitos sobre el Suicidio

“Es mejor mantener en secreto los pensamientos suicidas. Si le preguntas a alguien si quiere suicidarse puedes darle la idea de que lo haga”:

Preguntarle a alguien si ha pensado o tiene intenciones de quitarse la vida no aumentará las posibilidades de que esta persona lo haga. Poder hablar de manera franca sobre el tema y buscar soluciones en conjunto puede ser aliviador para muchas personas, dado que los ayuda a darse cuenta de que no están sol@s.

“Quienes intentan suicidarse sólo querían ‘llamar la atención”‘:

Como dijimos, las personas que intentan suicidarse viven un gran dolor y es la única forma que han encontrado de poder aliviarlo. Se recomienda darles apoyo, validando el sufrimiento y no la idea de morir, incentivando que consulten a especialistas. El minimizarlo o invalidarlo puede agravar el sufrimiento que sienten. 

“Cuando la persona se siente mejor, ya no hay riesgo de suicidio”:

Hay que estar especialmente alerta a la mejora repentina de una persona después de un período de “crisis emocional” o depresivo, puesto que ocurre en algunos casos que esta mejoría se debe a que la persona ha decidido suicidarse para acabar con su sufrimiento y este aparente alivio es un descanso emocional, luego de haber tomado una decisión.

“El que realmente se quiere suicidar, no lo dice”:

Se ha estudiado que alrededor del 80% de las personas que se suicidó o tuvo un intento de suicidio dio algún tipo de aviso, y la mayoría de ellas visitó a un profesional de la salud entre 3 meses a un año previo a su muerte, por lo que hay un espacio-oportunidad significativo y relevante para prevenir, evaluar e intervenir en las personas en riesgo de cometer suicidio. Para conocer más sobre la prevención del suicidio, te invitamos a leer la siguiente sección:

Prevención del Suicidio

Recuerda que más arriba se encuentran indicadas las señales de alerta de cuándo es necesario pedir ayuda.

 ¿Qué hacer para lidiar con los pensamientos o conductas suicidas?

Te recomendamos pedir ayuda, tanto a alguien cercano en quien sientas que puedes confiar, como también a un profesional de la salud mental lo antes posible. 

Te recomendamos seguir las indicaciones de los profesionales al iniciar y adherir a un tratamiento. 

Líneas de ayuda: revisa las líneas de ayuda indicadas en este artículo o visita https://psiconecta.org/necesito-ayuda 

¿Cómo apoyar a un cercano que quiere suicidarse? 

Muestra interés y apoyo: hazle sentir que no está solo/a en lo que le ocurre y que genuinamente te importa y te preocupa. 

Escucha atentamente: de manera calmada, explora las razones por las cuales esté pensando en el suicidio sin prejuicios, sin ofrecer interpretaciones o minimizar su sufrimiento con frases como “no es para tanto”. Pregúntale cómo puedes ayudarle y expresa tu preocupación.

Pregunta directamente sobre el suicidio: “¿has pensado en quitarte la vida, ¿has pensado en que no quisieras seguir viviendo?” Es importante recordar que preguntar no implantará la idea en su cabeza y, muy por el contrario, puede ser aliviador para la persona hablar con alguien sobre sus pensamientos y deseos de morir. Asimismo, estas personas suelen sentirse muy solas y tienden a aislarse, por lo que compartir lo que están viviendo con alguien puede hacerlos sentir acompañad@s y apoyad@s en su dolor. 

Ayúdale a contactar apoyo profesional y ofrece tu compañía: ayúdale a activar sus redes de apoyo más cercanas. Si la persona es menor de edad, trata de que pueda contárselo a un adulto que se pueda hacer responsable. No le dejes sol@.

  • Si te piden que lo guardes en secreto, explícale que es necesario buscar apoyo y ayuda profesional.
  • Puedes acompañarlo a algún servicio de urgencias o incluso llamar a Carabineros. 
  • Una vez que acuda a ayuda profesional, anímalo a que siga su tratamiento. 

Cuídate: puede ser difícil acompañar y hablar con un ser querido sobre sus deseos de morir. Trata de no ser la única persona del círculo cercano que sabe al respecto, para que no sientas que cargas solo/a con la responsabilidad sobre la persona. Conversa y apóyate también en tus cercanos, busca ayuda para ti mismo si te parece necesario, y realiza actividades de autocuidado respecto a tus hábitos de sueño y alimentación, ejercicio y rutina. 

 ¿Qué puedo hacer si creo que mi hij@ tiene pensamientos/intenciones de suicidarse?

Estar atent@ a señales de malestar en su salud mental, especialmente si esto se mantiene por algunas semanas. Por ejemplo, estar atent@ a cambios en sus estados de ánimo, patrones de sueño y alimentación, actividades sociales, alejamiento de otros significativos, dificultades para concentrarse y llevar a cabo sus tareas y responsabilidades, entre otros. 

No esperar a que acudan a ti: inicia antes la conversación. Puedes decirle que lo has visto diferente en este último tiempo y que estás abierto/a y disponible para hablar sobre lo que le sucede y ofrecerle apoyo. 

Nunca minimizar o normalizar las amenazas de suicidio como algo “propio de la adolescencia” o porque quiere “llamar la atención”. Siempre se deben tomar en serio estas señales. 

Responder de manera comprensiva y empática frente al sufrimiento que tu hij@ está manifestando. 

Es comprensible que el escuchar que tu hij@ esté pensando en quitarse la vida desencadene reacciones emocionales muy fuertes de tu parte. Sin embargo, es importante poder manejar esos sentimientos para poder brindar un espacio seguro y de contención. Claro que puedes manifestar la preocupación y emociones que sientes, pero es importante no responder con prejuicios o creando un sentimiento de culpa en tu hij@.

BUSCA AYUDA 

Si el riesgo de suicidio es inminente, recomendamos encarecidamente acudir al servicio de urgencia más próximo. 

Si hay señales de riesgo suicida, pero sin una crisis inmediata, acude a un profesional de la salud mental lo antes posible, que pueda guiarlos en esta situación. 

→ Piensa en buscar ayuda profesional para ti también.

→ Retira y asegura medios y/o sustancias letales. 

→ Fármacos bajo llave.

→ Elementos corto punzantes fuera del alcance.

Evitar alturas, si se vive en edificio, proteger con malla las ventanas y terrazas.

Alcohol fuera del alcance.

Retiro de armas y municiones.

Elementos envenenantes como cloro, abrasivos y otros, fuera del alcance.

Transmite esperanza y brinda tranquilidad cuando se haya iniciado el tratamiento, respecto a que se sentirá mejor. 

Promueve que vea a familiares y amig@s: es importante explicar que volver a conectar y reunirse con otros l@ ayudará a sentirse mejor. Sin embargo, es importante no insistir o pelear si es que no quiere ir a un evento específico. 

Anímal@ a retomar actividades de interés y ejercicio físico. Esto también contribuye al bienestar emocional y promueve el sentimiento de autoeficacia. 

Recordar que esto tomará tiempo: la recuperación es un proceso que también tiene recaídas. Explica que debe tener paciencia y tú también. 

Para revisar información más detallada sobre qué hacer si sospechas que tu hijo está en riesgo de suicidio, te invitamos a revisar la siguiente guía que contiene ejemplos útiles y concretos respecto a cómo preguntar y hablar sobre el riesgo suicida:

Revisar Material

 

¿Cómo hablar sobre el suicidio?

Es importante hablar del suicidio de manera franca, clara e informada; y para esto es esencial ser cuidadosos con el lenguaje que utilicemos. Este debe ser respetuoso, empático y libre de prejuicios, puesto que, podemos estar perpetuando la estigmatización frente a estas conductas, disuadir a alguien de buscar ayuda, difundir la idea de que el suicidio es una opción para hacer frente a las dificultades o infringir más dolor a las personas afectadas. 

Para esto, te invitamos a revisar el manual elaborado por IMHAY respecto al “lenguaje seguro” y “lenguaje de riesgo” sobre el suicidio:

Revisar Material

¿Cómo hablar con los niños, niñas y adolescentes sobre el suicidio?

La sinceridad es importante, pero hay que adecuar los detalles de lo ocurrido a la etapa del ciclo vital del niño/a. Mientras más pequeño/a, se recomienda dar información menos detallada y que las respuestas, aunque directas, sean cortas.

Para los grupos de pre-adolescentes y adolescentes, es relevante iniciar conversaciones sobre la salud mental y riesgo suicida, otorgándoles a la vez herramientas para hacer frente a estas dificultades y ofreciendo un espacio seguro de apoyo contigo como cuidador/a.

Es importante normalizar los problemas de salud mental y enseñarles que deben pedir ayuda. Debido a que muchas veces desde pequeñ@s los niñ@s se ven expuest@s a material e información en Internet y redes sociales que no están adecuados para su edad, te recomendamos estar atent@ y cuidar lo que tu hij@ puede estar viendo. La información que circula sobre el suicidio muchas veces no es sólo inapropiada, sino que también errónea y peligrosa. 

Por eso es importante que los primeros en educar sobre la temática sean adultos que cuenten con la información adecuada para transmitir. 

Aquí te dejamos algunas recomendaciones sobre cómo hablar del suicidio dependiendo del tramo de edad:

Niños/as pequeños (menores a 7 años): Intenta dar respuestas cortas y directas a las preguntas que puedan tener. Se recomienda hacer analogías con otras condiciones de salud para explicarles lo ocurrido. Por ejemplo, puedes decirle que la persona que ha muerto tenía una enfermedad tal como el cáncer. 

Niños/as en edad escolar (de 7 a 10 años): A esta edad, aunque ya se pueden conversar mayores detalles, se sigue recomendado que las respuestas sean cortas. Por ejemplo, se puede hablar con los nombres de algunas patologías mentales como la depresión, y explicarle al niño/a que la persona murió por eso. 

Pre-adolescentes en etapa secundaria (de 11 a 14 años): en estas edades ya se puede hablar con mayor detalle. Para esta etapa, es relevante comenzar conversaciones respecto a señales de alarma de riesgo suicida (que fueron detalladas más arriba). Te recomendamos empezar preguntando qué saben o conocen sobre patologías mentales o el suicidio y qué sienten y opinan al respecto. Es importante preguntar directamente, sobre todo si se han presentado ciertos cambios en sus conductas en el último tiempo, si han pensado ellos mismos en el suicidio y/o si tienen algún/a amig@ o compañer@ que les haya manifestado algo de este estilo. 

Adolescentes: ya en esta etapa es muy probable que ell@s mism@s hayan experimentado algún trastorno de salud mental o conozcan a alguien que lo haya vivido o esté viviéndolo. Es importante seguir la conversación sobre señales de alarma de riesgo suicida, ahora también incorporando estrategias sobre qué hacer en estos casos. Hay que enseñarles que hay ayuda disponible a la cual pueden acudir y que como cuidador@s, están siempre disponibles para hablar de lo que ocurre. 

Si te gustaría conocer más ejemplos respecto a cómo iniciar y tener conversaciones con niños, niñas y adolescentes sobre el suicidio, te recomendamos revisar la siguiente guía:

Revisar Material

*Dado que esta es una guía fue elaborada por la Universidad de Utah en Estados Unidos, las líneas de ayuda indicadas al final del artículo sólo funcionan para ese país. 

Líneas de Ayuda

El suicidio puede entenderse como el acto humano de causar el término de la propia vida. Si tú o un cercano están experimentando pensamientos y/o deseos de quitarse la vida, recomendamos acudir a algún profesional de la salud mental lo antes posible, para lo cual te puede ayudar revisar la sección ayuda inmediata a continuación. 

AYUDA INMEDIATA

Puedes acudir presencialmente a cualquier centro de urgencia o contactar las siguientes líneas de ayuda:

*4141: línea telefónica completamente gratuita y confidencial. Se puede llamar desde celulares de lunes a domingo, las 24 horas del día.

Salud Responde (600 360 7777): línea telefónica completamente gratuita, confidencial y se puede llamar desde celulares de lunes a domingo, las 24 horas del día.

Salud Responde con lengua de señas chilena: se debe ingresar a la página web https://saludresponde.minsal.cl/ y apretar en el costado derecho “AGENDAMIENTO ATENCIÓN REMOTA VÍA LENGUA DE SEÑAS”. Para mayor orientación sobre cómo utilizar este servicio, se puede ingresar a https://saludresponde.minsal.cl/atencion-de-salud-en-lengua-de-senas-chilena/ 

Línea Libre: canal de apoyo psicológico dirigido a niñas, niños y jóvenes que funciona de lunes a sábado de 10:00 a 22:00 horas. Tiene las siguientes modalidades de atención: 

Teléfono 1515

App Línea Libre (disponible para Android y IOS)

Hablemos de todo: chat de apoyo psicológico dirigido a jóvenes de entre 15 a 29 años que funciona de lunes a viernes de 10:00 a 21:00 horas y sábados de 11:00 a 17:00, excepto feriados y festivos. Ingresa a https://hablemosdetodo.injuv.gob.cl/ 

Psicólogos Voluntarios de Chile: dirigida a personas mayores de 15 años que vivan dentro de Chile. Tiene las siguientes modalidades de atención

Atención telefónica: operan de lunes a domingo de 10:00 a 19:00 horas y no cuentan con servicio de WhatsApp

Línea telefónica: +569 6761 3603

Videollamada web: Opera de lunes a domingo de 17:00 a 22:00 horas en www.psicologosvoluntarios.cl 

Hospital Digital: acceso a primera atención psicológica mediante videollamada.  Debes ingresar a https://portalsaluddigital.minsal.cl/ y se abrirá un chat para hablar con un psicólogo.

Fundación Todo Mejora: prevención del suicidio infantil y adolescente a la comunidad LGTBIQA+ hasta los 29 años. Ingresa a https://todomejora.org/que-hacemos/hora-segura y revisa los bloques de atención. Estos se realizan a través de la app móvil “Hora Segura” (disponible en Google Play y App Store)

ATENCIÓN EN SALUD MENTAL 

Clínica PsiConecta: PsiConecta ofrece atención de psicoterapia a bajo costo con psicólog@s de la Universidad Católica de Chile. Los tratamientos consisten en sesiones semanales de 50 minutos, de forma remota (videollamadas), por 8 a 12 sesiones. Revisa los requisitos para acceder a la atención en https://psiconecta.org/blog/atencion-psicologica-psiconecta 

Psicólogos Voluntarios de Chile: https://psicologosxchile.cl/

Programa Atención psicológica para personas TGNC: programa de la Universidad Diego Portales que ofrece atención psicológica para persona trans y de género no conforme (TGNC) en modalidad individual, grupal y sesiones para padres de forma gratuita. Revisa cómo acceder en https://psiconecta.org/blog/programa-atencion-psicologica-para-personas-tgnc

Fundación Míranos: Prevención de suicidio en personas adultas mayores. Puedes revisar la página web en https://www.fundacionmiranos.org/ o escribir para obtener orientación y apoyo psicológico a contacto@fundacionmiranos.org 

Red Pública de Salud: puedes acudir al CESFAM de tu comuna para acceder a orientación y/o tratamiento en salud mental.  

https://saludresponde.minsal.cl/establecimientos-de-salud/


Susana Morales Silva es Psicóloga de la PUC, Magíster en Psicoterapia PUC; M.B.A. Universidad Católica de Lovaina, Bélgica, y Doctora en Psicoterapia PUC – Universidad de Chile. Investigadora Adjunta Depto. Psiquiatría, Facultad de Medicina, PUC. Investigadora Adjunta del Instituto Milenio de Investigación en Depresión y Personalidad – MIDAP.

Sus líneas de interés son la psicoterapia individual con jóvenes y adultos en trastornos depresivos, ansiosos, riesgo suicida y dificultades de la personalidad.

Referencias 

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